El anillamiento lo llevaron a cabo representantes de la Asociación en Defensa de los Animales Silvestres «Sokół», con el apoyo de voluntarios de KGHM y empleados de la fundición. A los polluelos se les colocaron dos anillas: una amarilla y otra azul. La primera es una señalización ornitológica que se utiliza en el caso de los halcones que anidan en zonas urbanas e industriales. Por su parte, las anillas azules se utilizan para marcar a las aves silvestres que han nacido en libertad.
– El anillamiento es un momento importante no solo para los ornitólogos, sino también para todos aquellos que llevan años comprometidos con la protección de los halcones peregrinos en la Fundición de Cobre «Głogów». Gracias a estas medidas, no solo es posible hacer un seguimiento de la suerte de las aves, sino también contribuir de forma tangible a la recuperación de su población en Polonia. No es casualidad que los halcones hayan elegido nuestra fundición. A ello contribuyen tanto las condiciones del entorno de la planta como la proximidad de la Vega de Głogów. Se trata de una extensa zona de gran valor natural, con una superficie de 600 hectáreas, que atrae a numerosas especies de animales – declaró Dariusz Matijczak, especialista jefe en gestión forestal de la Fundición de Cobre «Głogów».
Un lugar seguro para nuestros halcones
Este año, la plataforma de cría fue ocupada por una pareja de halcones, Luna II y Bosy, que tuvieron cuatro polluelos. Esto es una prueba más de que el recinto de la fundición sigue siendo, desde hace años, un lugar seguro para la cría de esta especie protegida. Desde que se instaló la plataforma de nidificación, ya se han anillado 54 polluelos. Actualmente, en Polonia viven unas 100 parejas de halcones peregrinos. Las crías que nacen en la Fundición de Cobre «Głogów» refuerzan la población nacional de este raro depredador y confirman que la planta sigue siendo, desde hace años, un lugar importante para su conservación. El halcón más famoso de Głogów fue Giga, que anidaba en el Palacio de la Cultura y la Ciencia de Varsovia.
La industria y la naturaleza en un mismo lugar
La historia de los halcones en la Fundición de Cobre «Głogów» comenzó en 2008, cuando se registró el primer intento de anidación. Cuando se instaló la plataforma de nidificación, al año siguiente ya nacieron las primeras crías. La proximidad a la naturaleza y las condiciones del entorno de la planta resultaron ser propicias para la cría de los polluelos.
Los halcones peregrinos no son los únicos habitantes silvestres de los alrededores de las plantas de KGHM. En estas zonas también se pueden encontrar corzos, tejones, liebres, jabalíes, zorros o ciervos, y en los antiguos cauces del Óder, también nutrias y castores. Se trata de un espacio importante también para muchas especies de aves, entre ellas los cernícalos, que suelen elegir los terrenos de la fundición como lugar de nidificación. En los alrededores de las plantas de KGHM se llevan a cabo numerosas iniciativas en favor de la protección de la naturaleza, entre ellas campañas anuales de plantación de árboles, organizadas por voluntarios con motivo del Día Mundial de la Tierra.